La Rosa Herida
como manantial de agua, busca el cauce de tus labios.
Y entre tus gotas de aliento, abrés mi corazón.
Como una rosa en el paraiso, donde nunca alcanzó,
mi alma perdida, de tu sediento amor.
Yo quisiera ser clavel, para estar a tu merced,
pero como rosa de primavera, yo te tengo en mis venas,
tus espinos, se han clavado en mi corazón
formando un laberinto de arcoiris de color.
Se posan en tus ramas, los pajaritos de la mañana,
Con su canto alegre, entre mis sabanas.
Quisiera curar tu herida, herida callada, donde
encuentro mi mañana una rosa herida.
Autor: Angel Barrado Sanchez
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