LEYENDAS
LA VIRGEN SACRISTANA En un antiguo y austero monasterio, encomendado a una orden de religiosas, habitaba una monja muy joven llamada Beatriz, de gran piedad en su vida religiosa y profundamente devota de Santa María, a la que consagraba la mitad de su vida; continuamente se la veía de rodillas ante el altar, en ferviente adoración, ofreciendo a su Divina Madre su espléndida juventud y la pureza de su alma angelical. La Abadesa y todas las Hermanas del convento le profesaban gran cariño por su bondad y dulzura, y le encomendaron el cargo de sacristana de la iglesia, que desempeñaba con gran celo, adornando artísticamente los altares con abundantes cirios y las más variadas flores, arrancadas por sus bellas manos del frondoso jardín de aquella abadía, sin que nunca le faltara a la imagen de la gloriosa Virgen aquel homenaje del encendido amor de su sierva. Pero siendo Beatriz muy niña y extraordinariamente bella, despertó la pasión de un clérigo que frecuentaba el monasterio: la a...