LEYENDAS DE HALLOWEEN
Historia
de halloween para niños
LEYENDAS
Las
brujas
despiertan
(Cuento halloween para niños)
(Cuento halloween para niños)
La
tan esperada noche de brujas por fin había llegado , los niños se
disponían a salir por sus dulces para luego reunirse a contar
cuentos de terror. Pero esta vez algo especial sucedería.
En
lugar de reunirse en el lugar habitual lo harían en el cementerio
abandonado en las afueras del pueblo, todos estaban nerviosos pero
trataban de ocultar su temor.
En
el lugar la calma era tan profunda que imponía silencio. Los niños
comenzaron a llegar y se sentaron formando una ronda alrededor de una
lámpara que alumbraba sólo sus caras.
El
mayor de ellos comenzó a contar la leyenda del cementerio:
...
Se dice que en este lugar fueron sepultadas tres hechiceras y que a
partir de ese momento todos los años en la noche de brujas sus almas
se elevan de las tumbas para atormentar a aquellos que no creen en
ellas...
¿Pero... quién está haciendo ruidos? ¿Hay alguien escondido?
¿Pero... quién está haciendo ruidos? ¿Hay alguien escondido?
Todos
se inquietaron , tal vez alguno de los niños mayores se había
ocultado para atemorizarlos... Entonces se escucharon las doce
campanadas de la iglesia repicando a la distancia...
¡
Los niños se tomaron instintivamente de las manos !
¡
La linterna cayó al suelo apagándose y el viento comenzó a soplar
! ¡ La luna se veía más grande y tenebrosa!
¡ Debemos regresar a nuestras casas esto ya ha dejado de ser gracioso ! dijo uno de ellos, y seguidamente gritó... Cielos ¿ Qué es eso?
¡ Debemos regresar a nuestras casas esto ya ha dejado de ser gracioso ! dijo uno de ellos, y seguidamente gritó... Cielos ¿ Qué es eso?
De
las tumbas parecían salir flotando extrañas y fantasmales figuras,
nunca habían visto nada semejante. Querían correr pero sus piernas
estaban endurecidas por el temor.
¡ Una risa estremecedora sacudió el cementerio ! ¡ Por fin los pequeños lograron reaccionar y salieron corriendo de aquel espantoso lugar !
¡ Una risa estremecedora sacudió el cementerio ! ¡ Por fin los pequeños lograron reaccionar y salieron corriendo de aquel espantoso lugar !
Cuando
estuvieron a salvo en sus hogares prometieron no contar a nadie lo
que habían visto, pero a partir de aquella noche jamás volvieron a
burlarse de los que contaban historias sobre el cementerio
abandonado.
FIN
BAILES
DE DISFRACES
Poco
antes de ir a una fiesta de disfraces de Halloween, una mujer tuvo un
ataque de migrañas y le dijo a su marido que fuera solo, que ella
prefería quedarse en casa.
Sin
embargo, poco después empezó a encontrarse mejor y decidió ponerse
el disfraz (que su marido no conocía) e ir a la fiesta.
Al
llegar a la fiesta, vio a su marido flirteando con todas las mujeres
que podía. La esposa se le acercó, le susurró palabras suaves al
oído, lo abrazó y lo arrastró seductóramente hacia el jardín.
Poco
antes de la medianoche, cuando es costumbre quitarse las mascaras,
ella se excusó y volvió a su casa.
Su
marido no llegó hasta las 3 de la madrugada.
-
"?Qué tal la fiesta?", le preguntó ella
-
"Aburrida", dijo el
-
"? Bailaste mucho?
-
"La verdad", contestó el marido, "cuando llegué a la
fiesta me encontré con Peter, Bill y Fred que también estaban
aburridos, y decidimos meternos en un estudio a jugar al póker"
-
"?Así que estuviste jugando a cartas toda la noche?", dijo
ella empezando a alzar la voz.
- "Sí", contestó él, "por eso le dejé mi disfraz a Charlie, que por cierto me dijo que aquella fue la mejor fiesta de toda su vida".
ACAMPADA
ACCIDENTADA
Esta
leyenda es muy típico que se cuente en acampadas, sobre todo si el
grupo esta formado por parejitas.
Dos
adolescentes de una determinada comunidad autónoma cuyo nombre no
viene al caso, estaban sumamente enamorados. El problema era que
habitaban en un pueblo muy pequeño donde las habladurías podían
ser fatales para su relación, ya que sus respectivos progenitores
ignoraban el afecto que los unía.
Lo
antes comentado les obligaba a quedar a escondidas y a organizar
acampadas en los alrededores del pueblo con la excusa de que cada uno
se iba con sus respectivos amigos. Por ello habitualmente plantaban
su tienda de campaña en un bosque cercano y allí daban rienda
suelta a su pasión.
De
improviso, cuando más atareados estaban, aparecieron dos Guardias
Civiles que, mosqueados por la situación, hicieron salir al muchacho
de la tienda para pedirle la documentación.
Como
eran menores de edad se veían en la obligación de avisar a sus
padres a no ser que les dieran unas alegrías en las ingles a los dos
guardias. En ese momento la joven comprendió la situación e hizo
pasar al interior al primero de los agentes para resolver su pequeño
problemilla.
Al
rato entró el segundo guardia, y entonces ocurrió lo inesperado,
según irrumpía el agente en la tienda de campaña se escuchó un
grito y después algo así como:
-¡¡¡¡MARIA!!!
CUADRO
DEL NIÑO LLORANDO
Cuenta
la historia que este cuadro fue pintado por un artista español a un
niño en un orfanato.
Años
más tarde este orfanato se incendio y el espíritu del niño quedó
atrapado en esta pintura.
Este
fue el cuadro del que mas copias se reprodujeron en España y se
distribuyeron al mundo.
En
los 50 se dieron muchos casos de casas incendiadas donde se
encontraba una reproducción de dicho cuadro, quemándose todo,
incluido cadáveres, y lo curioso de todo esto es que el cuadro
permanecía colgado en la pared sin un solo rasguño.
Los
que investigaron el caso no hallaron una explicación a este
fenómeno, solo lo llamaron La maldición del niño llorón.
Se
dice que al ver el cuadro, uno siente como el niño de ojos llorosos
y mirada tierna te sigue con la mirada, se siente un ambiente que te
pone los pelos de punta.
Mucha
gente posee este cuadro, pero dice que solo ataca a aquellos que
descubren que el cuadro esta encantado, en la noche se escuchan
lamentos lejanos, el niño sale del cuadro sube a tu habitación y te
quita la vida, si es que no mueres antes de la impresión al ver su
rostro endemoniado .
Luego
incendia la casa con todos adentro y borra así la evidencia de su
crimen. ¿Verdad, mito? Saquen sus conclusiones.
Derrumbamiento
del Silver Bridge
En
los meses anteriores al derrumbamiento del Silver Bridge, la ciudad
de Point Pleasant en Virginia Oeste se vio sacudida por extraños
sucesos.
Más
de 100 apariciones del Mothman (hombre polilla u hombre con la piel
aceitunada) y ovnis de todas las clases. Algunos creyeron que el
Mothman estaba allí para alertarles de algo. Pero nadie supo de qué
hasta justo antes de la Navidad de aquel año.
El
Silver
Bridge
era
un
puente
extrañamente
construido
que
se
sostenía
mediante
un
sistema
de
suspensión
de
cadenas.
En
1967 tenía casi 40 años y, dada su construcción, el fallo de un
eslabón de la cadena podría causar el derrumbamiento del puente
completo.
Esto
es lo que ocurrió exactamente el 15 de diciembre de 1967, suceso
atribuido a la corrosión y al simple envejecimiento. Dado que era
Navidad, el puente tuvo que soportar un gran volumen de tráfico pero
se considera que la causa principal del accidente fue el mal
funcionamiento del semáforo de uno de los extremos del puente.
Nunca
se determinó la causa de este mal funcionamiento.
En
la
tarde
del
15
de
diciembre
de
1967,
el
Silver
Bridge
se
derrumbó
con
el
tráfico
de
la
hora
punta.
Murieron
más
de
cuarenta
y
seis
personas
en
el
desastre,
al
sumergirse
sus
coches
en
las
heladas
aguas
del
río
Ohio
justo
antes
de
la
puesta
de
sol.
Fue
el mayor desastre ocurrido jamás en Point Pleasant, un pueblo con
menos de 6000 habitantes.
Una
superviviente con suerte llegó al puente momentos antes del
desastre. Explicando: "Tenía la fuerte sensación de que algo
no iba bien. No podía ignorarla". Así que, puso la marcha
atrás y abandonó el puente, observando con horror cómo segundos
más tarde se derrumbaba el puente ante sus ojos.
Quizá
el Mothman, que tiene una especial afinidad con los niños, sabía
algo que la superviviente no sabía, estaba embarazada de gemelos.
Aunque
algunos
lo
achacan
a
que
el
acero
del
puente
se
rompió,
son
muchos
los
que
afirman
haber
visto
luces
parpadeantes
en
el
cielo
del
atardecer
por
encima
del
puente,
justo
antes
de
que
se
derrumbara.
El
fantasma
sin
manos
En
un pequeño pueblo de Estados Unidos hubo un loco que había matado a
miles de personas inocentes.
El
loco se suicidó para que la policía no le atrapara: primero se
cortó las manos con un cuchillo de cocina y luego se ahorcó en el
árbol del cementerio.
Muchos
años después, un chico de 17 años llamado Richi vino al pueblo.
Él
y sus amigos decidieron ir en Hallowenn al cementerio. Allí
encendieron una hoguera y contaron historias de miedo.
Uno
de los amigos de Richi, Tomy, contó la del loco sin manos:
-Y
dicen que el día de hoy lo puedes ver en este cementerio paseando en
busca de inocentes a los que matar. Yo vi una foto de él por
Internet y, según cuentan, encontraron a quien lo fotografió muerto
al otro lado del cementerio... y sin manos.
-Tonterías
-dijo Richi-. Lo dicen para que los crédulos se mueran de miedo.
Lógico.
-Richi,
¿tú no te crees ninguna de esas historias? Yo tampoco, pero mucha
gente lo ha visto... de verdad- dijo Mike, su mejor amigo.
-Podrían
estar mintiendo- dijo Richi-. Mira, dame la cámara. Ahora voy y ya
verás que todas esas cosas que dicen son chorradas y mentiras.
-Vale,
pero te avisamos- dijo Mike.
Richi
fue
por
el
cementerio
con
la
cámara.
No
se
creía
esa
historia
del
fantasma,
pero
por
alguna
rara
razón
le
dio
escalofríos
y
pensó
que
era
un
idiota
al
interrumpir
a
sus
amigos.
De
repente
lo
vio:
un
hombre
con
una
marca
en
el
cuello,
como
si
alguien
le
hubiese
pasado
una
cuerda
alrededor.
No
le
veía
las
manos,
ya
que
tenía
los
brazos
cruzados,
y
entre
los
brazos
llevaba
la
cabeza
de
sus
amigos...
Richi,
más
blanco
que
la
nieve,
salió
corriendo.
El
fantasma, al verlo, tiro el resto de los cuerpos de sus amigos y con
los ojos fuera de las órbitas sacó un cuchillo y le siguió. Richi
corría y corría, pero el fantasma era mucho más rápido. Le
alcanzó y le mató cogiendo una cuerda y colgándolo de un árbol.
Al
día
siguiente
la
policía
encontró
los
cuerpos
de
los
chicos
con
la
cabeza
separada
del
cuerpo,
y
a
Richi
ahorcado,
sin
manos
y
con
los
ojos
llenos
de
pánico.
El
mal
de
ojo
Mi
historia es un tanto rara. Pasó hace unos 4 años y no me acuerdo
muy bien. Era un 25 de Noviembre cuando estábamos en un parque de mi
calle.
De
repente vino un hombre muy pálido chillando porque le había caído
un machete en la espalda.
Nosotros,
asustados, nos fuimos corriendo.
Al
cabo de dos días contaron en las noticias unos niños habían
asesinado a un hombre en un parque.
Una
señora mayor nos había visto. Yo, asustada, reuní a todos los
chicos en mi casa y estuvimos hablando del tema.
Todos
coincidimos en una cosa: si nadie había tocado el machete solo
tendría las huellas del señor. Así que decidimos ir a la policía.
Allí nos tomaron declaración y nos dijeron que tendríamos que
hablar con aquella señora. Nos citamos con ella en una iglesia muy
tétrica y llena de velas. Ella nos ofreció algo de beber. Nadie
bebió.
La
señora nos explicó que tenía el asesinato grabado en vídeo y que
lo mandaría al juzgado de Barcelona como prueba. Nos fuimos
tranquilos, ya que no podía mandar nada; nosotros no habíamos sido.
Lo
malo era que al cabo de dos días la mujer apareció muerta en la
iglesia donde habíamos estado y con una nota que decía 'ya no
tienes pruebas'.
Todo
aquel que hablaba con nosotros acababa muerto excepto nosotros
mismos. Nos metieron en la cárcel y nos pasamos año y medio allí.
Nos visitaron psicólogos, psiquiatras, pitonisas, brujas y, todos
ellos, acabaron muertos.
En
la cárcel nos aislaron, pero antes recibimos una carta donde nos
decían que teníamos echado un mal de ojo por maleducados.
La
que nos escribió la carta también murió y yo, como maleducada
tengo que enviar esto para seguir con esa tradición.
Si
lees esto estás muerto.
Aviso:
MUERTOOOOOOOOOOOOOOO PARA SIEMPRE
El
próximo
eres
tú
Aquella
noche todo fue muy extraño. Estábamos en un descampado cerca de mi
barrio. Hicimos una fogata y nos sentamos alrededor del fuego a
charlar, cuando Mario nos propuso jugar a la ouija. Yo tenía un poco
de miedo por todo lo que había escuchado sobre ella, pero,
pensándolo fríamente, ¿por qué voy a temer algo que nunca he
probado?
Al
final
nos
decidimos.
Pusimos
el
tablero
y
todo,
y
empezamos
a
preguntar
cosas.
Sorprendentemente
el
vaso
se
fue
moviendo,
y
yo
me
quedé
sin
aliento.
¡Era
increíble!
De
repente,
el
vaso
explotó.
Aquello
fue
demasiado.
Decidimos
que
ya
era
hora
de
que
cada
uno
volviera
a
su
casa.
Aquella
noche
me
desperté
varias
veces
porque
encontraba
la
luz
del
baño
encendida.
A
la
mañana
siguiente
le
pregunté
a
mis
padres
si
ellos
habían
estado
yendo
al
baño
por
la
noche.
Me
contestaron
que
no.
Pasé
por
alto
ese
incidente
y
no
quise
darle
más
importancia.
De
camino
al
instituto
pasé
por
delante
de
un
banco
donde
había
un
hombre
sentado.
Cuando
avancé
un
poco
más
noté
que
ese
mismo
hombre
me
seguía.
Iba
vestido
con
gabardina
negra
y
sombrero
oscuro.
No
me
daba
buenas
vibraciones,
así
que
aceleré
el
paso.
Él
también
lo
hizo.
Para
no
parecer
paranoico
opté
por
otra
estrategia:
me
paré
en
seco,
como
si
me
fuera
a
atar
los
cordones
de
los
zapatos,
para
ver
qué
hacía
él...
...
Se
me
acercó
al
oído,
y
en
un
susurro
me
dijo:
no
juegues
con
fantasmas
cuando
no
sabes
qué
son.
Me
quedé
de
piedra.
En
cuanto
pude,
llamé
a
todos
con
los
que
estuve
aquella
noche
y
se
lo
conté.
Quedamos
otra
vez
en
el
descampado.
Ninguno
de
nosotros
habló
porque
no
había
nada
que
decir:
habíamos
jugado
con
fuego
y
nos
habíamos
quemado.
De
repente,
un
hombre
emergió
de
la
sombra.
Llevaba
un
instrumento
afilado
en
la
mano.
Se
dirigía
hacia
nosotros.
Salimos
corriendo.
Cada
uno
a
su
casa.
Pero
a
Mario
y
a
Silvia
no
les
vimos
más.
Ahora,
cuando
miro
sus
fotos,
siento
como
si
me
sonrieran
y
me
dijeran:
el
próximo
eres
tú.
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